Dunas de Yeso: mejor hora para ir y cómo llegar
800 hectáreas de arena blanca en pleno desierto de Coahuila. Aquí está cuándo ir para ver el atardecer, qué ponerse y cómo llegar sin manejar.
Arena que en realidad es mineral, y solo hay tres sitios así
Lo que parece nieve en el desierto es yeso puro (selenita), el mineral que se cristalizó a lo largo de millones de años al evaporarse un mar interior. El resultado son 800 hectáreas de arena blanquísima, tan luminosa que cuesta mirarla sin lentes, y que al final del día se tiñe de naranja.
Este tipo de duna solo existe en tres puntos del planeta: White Sands, en Nuevo México; un sistema menor en Irán; y Cuatro Ciénegas. La diferencia con las dunas más famosas es el ambiente: aquí hay silencio, viento y dunas de hasta 25 metros sin multitudes.

Lo que conviene saber
¿A qué hora conviene ir?
Entre 4 y 6 de la tarde, la hora dorada: la luz rasante dibuja sombras largas y el blanco se vuelve dorado. Si quiere cielo azul limpio, llegue antes de las 5.
¿En qué época?
De octubre a mayo. En verano el calor es extremo y el mediodía es de evitarse.
¿Es difícil caminar por las dunas?
Es un nivel moderado: la arena es suelta y no hay sendero, así que las subidas cansan más de lo que parecen.
¿Cuánto tiempo hace falta?
Entre 2 y 3 horas en el sitio, según cuánto quiera subir y fotografiar.
Cómo llegar en camioneta con chofer
Las dunas piden llegar con calma, no con prisa por el volante. Si el objetivo es el atardecer, la camioneta con chofer le permite salir de Monterrey por la mañana, comer en el pueblo y estar en las dunas a la hora dorada, y regresar de noche sin que usted maneje.
Desde Monterrey son 320 km por carretera federal, unas 3.5 a 4 horas de camino; desde el aeropuerto de Monterrey, cerca de 345 km, y desde Saltillo, unos 265 km. Revise el detalle de cada trayecto en la ruta Monterrey – Cuatro Ciénegas o en la ruta desde el aeropuerto de Monterrey. Indique la hora de atardecer que busca al cotizar y se ajusta la salida.
Cómo sacarle partido al blanco
Sombras largas
La luz rasante crea sombras dramáticas; el contraste entre el blanco y el dorado es lo más fotogénico del sitio.
Una persona como escala
Ponga a alguien en la cima: sin esa referencia, la vista no alcanza a medir la magnitud de las dunas.
Cielo azul limpio
Con la tarde aún alta, el azul del cielo contrasta al máximo con la arena.
Lleve un filtro ND o polarizador: la arena blanca refleja tanta luz que la sobreexposición es el error más común.
Qué llevar
- Zapatos cerrados: la arena calienta mucho
- Lentes de sol de alta protección
- Bloqueador solar factor 50 o más
- Agua abundante, al menos 2 litros
- Cámara o celular con modo panorámico
- Ropa ligera, gorra o sombrero
Cuidado del ecosistema
- No retirar arena
- No dejar basura
- Seguir las zonas e indicaciones marcadas
- Evitar las horas de más calor en verano
Combínelo con…
Estos lugares quedan en el mismo valle y se enlazan bien en un solo viaje de fin de semana. Vea cómo armar la escapada o conozca el servicio de camioneta con chofer.